Los orígenes de BdB Materiales y Transportes Ruiz López se remontan a la década de los años 60, con la actividad iniciada por Antonio Ruiz López. Con sede en Bollullos (Sevilla), el relevo generacional se llevó a cabo en 2007. Tres de los cuatro hijos del fundador han modernizado la empresa.

Mª Victoria Ruiz, gerente del distribuidor, detalla que BdB Ruiz López cuenta en la actualidad con una superficie total de 10.000 metros cuadrados, incluida una nave de 1.200 y una nueva bricotienda, recientemente inaugurada, de 200 m2. Además, cuenta con servicio de grúas telescópicas, máquinas retro, cubas de escombro, poda de árboles y transporte de mercancías.

Al valorar la trayectoria de la empresa en los últimos años, Ruiz explica que “ha sido una etapa muy dura en la que hemos reorientado nuestra estrategia de venta hacia el cliente, adaptándonos a sus nuevas necesidades”. “Este periodo nos ha obligado a realizar mucho más esfuerzo comercial para lograr visibilidad con el consumidor y alcanzar los objetivos. Como punto positivo, hemos observado la vuelta de clientes que, tras una experiencia insatisfactoria con grandes superficies, apuestan por el trato, el servicio, la garantía y la calidad de nuestros artículos”, relata.

PÉRDIDA DEL “MIEDO” // Sobre la coyuntura actual, la gerente resalta que “los clientes están perdiendo el miedo a gastar y ya se plantean llevar a cabo reformas, algo que se había aparcado por la situación latente de inseguridad; hoy repuntan las mejoras de baños y cocinas, y también del equipamiento y reacondicionamiento de jardines, una línea en la que hemos podido diversificarnos y especializarnos ante esta demanda cada vez más significativa por el buen clima de Andalucía”.

Preguntada sobre qué factores tienen más en cuenta hoy los clientes, Mª Victoria Ruiz apunta que “el asesoramiento y la calidad del producto son más determinantes que el coste”. “Procuramos ser competitivos, aprovechamos las condiciones de compra de BdB y lanzamos ofertas a lo largo del año; en cualquier caso somos conscientes de que el cliente busca más que comprar barato, siempre y cuando reciba la solución adecuada con un servicio y asesoramiento óptimo”, argumenta.

En esta línea, explica que el principal valor añadido de un almacén tradicional como BdB Ruiz López pasa por ofrecer “un servicio rápido y eficaz, ya que tenemos los recursos necesarios para acercar el material a pie de obra, subirlo a plantas altas o sitios difíciles”. “Lo segundo, y más importante, es el asesoramiento y brindar la solución adecuada a la necesidad de cada cliente; y lo tercero es el trato personalizado, que incluye desde la postventa, a la atención al cliente y la garantía en el suministro de productos”, agrega.

Y subraya que “como último punto, incidiría en la política de precios de las grandes superficies, que usan productos con precios gancho para atraer a los clientes, y que realmente plasman una política de precios más eleva en el resto de gamas”.

EL PODER DEL COLECTIVO // En cuanto a las ventajas de pertenecer a un grupo, Mª Victoria Ruiz recalca “la compra a precios competitivos, gracias a los acuerdos preferentes con proveedores; o la existencia de un departamento de márketing que nos apoya y nos facilita las herramientas para garantizar nuestra comunicación con el mercado”. “Estar asociados a BdB nos ha aportado seguridad para renovar recientemente nuestras instalaciones y dar a conocer nuestro surtido de bricolaje incluido en un nuevo espacio personalizado”, indica.

Otras de las ventajas que aplaude son “las sinergias con otros empresas asociadas”, ya que “en nuestra zona tenemos una excelente relación con las demás firmas adheridas” y existe “una verdadera unión para intercambiar información y experiencias beneficiosas”.

“Tras superar estos años tan difíciles, los objetivos conseguidos hasta hoy nos reafirman en nuestra apuesta por un grupo tan importante como BdB, dentro de nuestra estrategia de presente y futuro”, finaliza Ruiz.

Fuente: El periódico del Azulejo